-¿Estás mejor?
-Yo sí, y ¿vos?
-Estoy pasando por mi mejor momento.
-No soy ciego, yo veo...
-Sí ya lo sé… ¿Podemos mejor hablar de otra cosa? Porque la verdad que ya no tiene sentido hablar de eso asique…
-¿Porque él se casa?
-No. No es porque se case él, me encantaría que no se casara pero no, no es por eso. Así es el amor ¿no? A veces se gana a veces se pierde. Hay que resignarse también, hay que saber cuándo a uno le toca dar un paso al costado, y eso también es amar. Cuando uno sobra, cuando uno ya está de más. Lo que me duele es que lo mío con él estaba escrito, en algún lado estaba escrito que él y yo nos íbamos a cruzar, que íbamos a tener la suerte de encontrarnos, y esa era nuestra chance. En la vida uno se relaciona con muchas personas todo el tiempo, y es así, eso es vivir: relacionarse, elegir, elegir con quien quieres estar y con quién no. Todos, todo el tiempo estamos buscando algo, buscando un amor… Y el amor está dentro del orden de las cosas que responden al azar. Si tienes suerte en la vida, te puedes cruzar con el amor, es casi un milagro. El amor es como la lotería, puedes jugar toda la vida y ganar, o no hacerlo nunca, pero si lo intentas y no ganas no tienes nada que reprocharte. Lo que no tiene perdón es haber encontrado el amor y no haberlo aprovechado. Yo tuve la suerte de haber encontrado el amor, y lo dejé pasar, y eso no me lo puedo perdonar… No sabes las ganas de llorar que tengo.